Birmania (Myanmar) celebra este domingo elecciones generales en 102 de sus 330 municipios, en un contexto marcado por el conflicto armado interno y la ausencia de la oposición prodemocrática, ilegalizada tras el golpe militar de febrero de 2021.
Se trata de los primeros comicios desde que el Ejército derrocó al Gobierno civil, hecho que desencadenó una crisis humanitaria y una guerra de baja intensidad en amplias zonas del país. El proceso electoral se desarrolla además nueve meses después del terremoto de magnitud 7,7 que afectó el centro de Birmania y dejó alrededor de 3.700 fallecidos, agravando las condiciones de vida de la población.
La junta militar prevé realizar dos jornadas adicionales de votación entre el 11 y el 25 de enero para ampliar la cobertura territorial, aunque al menos 56 municipios quedaron excluidos por no estar bajo control del Ejército.
Las elecciones definirán 498 de los 664 escaños del Parlamento bicameral, ya que el 25 % restante es designado directamente por los militares, según la Constitución. En total, participan 57 partidos políticos y cerca de 5.000 candidatos.
La Liga Nacional por la Democracia (LND), que ganó las elecciones de 2015 y 2020, no participa tras ser disuelta por las autoridades militares. Sus principales dirigentes, incluida la exlíder Aung San Suu Kyi, permanecen encarcelados. Más de la mitad de los partidos que compitieron en 2020 fueron excluidos del proceso actual.
La mayoría de las organizaciones políticas habilitadas mantiene vínculos con el Ejército o cuenta con figuras militares en su liderazgo. El Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo, afín a la junta, es el que presenta más candidatos y ya obtuvo escaños en circunscripciones sin competencia.
Según organizaciones locales, desde el golpe de Estado más de 22.000 personas han sido detenidas por motivos políticos. Paralelamente, continúan los enfrentamientos entre las fuerzas armadas, guerrillas étnicas y grupos prodemocráticos, con reportes recientes de desplazamientos civiles y ataques en varias regiones.
Aunque Naciones Unidas y países occidentales han cuestionado la legitimidad del proceso, China y Rusia, junto a otros Estados asiáticos, enviaron observadores electorales. Los comicios se desarrollan bajo estrictas medidas de seguridad y con dificultades logísticas, especialmente en zonas afectadas por cortes eléctricos y limitaciones en el acceso a internet.














La oposición de verdad, la de Aung San Suu Kyi, está ilegalizada y ella sigue presa, así que ahí no hay por quién elegir realmente
Imagínate que solo están votando en ciento dos municipios porque el resto del país está prendido en candela por la guerra civil
Ese proceso que arrancó este domingo veintiocho es el primero desde que los militares dieron el golpe en el dos mil veintiuno