El Ministerio de Salud de Ecuador aseguró este sábado que el exvicepresidente Jorge Glas ha recibido 40 atenciones médicas desde su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Santa Elena, el pasado 10 de noviembre, y que no es necesario su ingreso a un hospital, como solicita su defensa mediante un habeas corpus correctivo.
Durante una audiencia de casi seis horas, representantes del Ministerio de Salud, del Ministerio del Interior, del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (Snai) y del centro penitenciario refutaron las denuncias hechas por Glas, quien alegó sufrir tratos crueles, tortura psicológica y falta de atención médica adecuada.
El magistrado Jean Valverde informó que la decisión judicial sobre una eventual hospitalización será emitida la tarde de este domingo.
Según las autoridades sanitarias, Glas ha sido atendido por medicina familiar, psicología, psiquiatría y enfermería, y desde su retorno a prisión en abril de 2024 ha recibido 527 atenciones médicas. El médico del penal, Heider Retamozo, sostuvo que su condición física es estable y que puede llevar una vida normal con los cuidados correspondientes.
No obstante, el doctor Alejandro Barreto, médico tratante del exvicepresidente, presentó un informe en el que recomienda hospitalización inmediata, alegando que Glas padece al menos 18 enfermedades crónicas y consume más de 20 medicamentos diarios, lo que podría representar riesgos graves para su salud.
Jorge Glas cumple condena en la prisión de máxima seguridad tras su captura en abril de 2024, luego del operativo policial en la Embajada de México en Quito. El exfuncionario enfrenta tres sentencias por corrupción, incluida una condena de 13 años por peculado, relacionada con fondos destinados a la reconstrucción tras el terremoto de 2016.














Mientras la defensa dice que el hombre se está «descompensando», Salud dice que está «estable» y que los síntomas son normales por el estrés de estar trancado.
Con ese reporte, el Ministerio le dice al juez: «No nos digan que lo estamos descuidando, que lo hemos visto más veces que a un paciente de emergencia».
40 consultas en menos de dos meses! Eso es casi un médico de cabecera personal lo que tiene Glas en la cárcel de Santa Elena.