Arabia Saudí advirtió este martes que las acciones de Emiratos Árabes Unidos en Yemen representan una amenaza directa para su seguridad nacional, luego de acusar a Abu Dabi de respaldar militarmente a los separatistas del Consejo de Transición del Sur (CTS).
En un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí a través de la agencia oficial SPA, Riad calificó estas actuaciones como una “línea roja” y aseguró que no dudará en adoptar todas las medidas necesarias para proteger su seguridad y la estabilidad regional.
El Gobierno saudí exigió a Emiratos Árabes Unidos retirar sus fuerzas militares de Yemen en un plazo de 24 horas y suspender cualquier tipo de apoyo militar o financiero a las partes involucradas en el conflicto, atendiendo a una solicitud formal del Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Las declaraciones, de tono inusualmente duro, se producen después de que la coalición militar liderada por Arabia Saudí atacara un cargamento de armas en el puerto de Mukalla, presuntamente vinculado a EAU y destinado a los secesionistas del CTS.
Riad calificó las acciones emiratíes como “extremadamente peligrosas”, aunque reiteró su deseo de preservar las relaciones bilaterales dentro del Consejo de Cooperación del Golfo, apelando a la prudencia, la buena vecindad y el diálogo político como vía para resolver la crisis.
En ese sentido, Arabia Saudí sostuvo que la cuestión del sur de Yemen debe abordarse mediante una solución política integral, con la participación de todos los grupos yemeníes, incluido el CTS, y no a través de acciones militares que agraven el conflicto.
La escalada se da tras una ofensiva relámpago lanzada a inicios de diciembre por el CTS, que logró tomar el control de dos provincias orientales de Yemen fronterizas con Omán y Arabia Saudí, profundizando el colapso institucional del país.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos rechazó de forma categórica las acusaciones saudíes y denunció “inexactitudes fundamentales” sobre su papel en Yemen. En un comunicado difundido por la agencia WAM, Abu Dabi expresó su “profundo pesar” por la declaración saudí y negó haber ordenado o impulsado acciones militares que amenacen la seguridad del Reino.












