El Mercosur y la Unión Europea sellan este sábado en Asunción su largamente negociado acuerdo de libre comercio, en un contexto internacional marcado por el auge del proteccionismo, las tensiones geopolíticas y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Tras 26 años de negociaciones intermitentes, los representantes de ambos bloques firmarán el tratado en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, un escenario simbólico para el Mercosur, ya que allí se gestó el proceso de integración regional en 1991.
La firma del acuerdo se produce en medio de la guerra comercial impulsada por Estados Unidos, la creciente influencia económica de China y los conflictos abiertos en Ucrania y Oriente Medio, factores que aceleraron la voluntad política de ambas partes para cerrar un pacto considerado estratégico.
El acuerdo contempla la reducción o eliminación progresiva de aranceles sobre cerca del 90 % de los intercambios comerciales entre ambos bloques, además de mecanismos de salvaguardia para enfrentar eventuales distorsiones de precios. En América del Sur, el sector agropecuario figura entre los principales beneficiarios, mientras que del lado europeo se espera un impulso para la industria y los servicios.
El acto oficial contará con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y de varios jefes de Estado de la región, aunque destaca la ausencia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acuerdo. Según fuentes oficiales, su inasistencia responde a compromisos de agenda y no a diferencias políticas, y está prevista una reunión bilateral con Von der Leyen un día antes de la firma.
Brasil, principal economía del Mercosur, sostiene que el tratado dará lugar a la mayor zona de libre comercio del mundo por población, con alrededor de 720 millones de personas y un peso económico conjunto estimado en 22 billones de dólares. Autoridades del bloque subrayan que el acuerdo fomentará el empleo, las inversiones cruzadas y el crecimiento de sectores estratégicos.
Aunque el texto fue respaldado por la mayoría de los países de la Unión Europea, enfrenta resistencia en algunos Estados miembros, especialmente por el impacto que podría tener en el sector agrícola. Además, el acuerdo no entrará en vigor de manera inmediata, ya que deberá superar procesos de ratificación y ajustes legislativos en ambos bloques.














Me da esperanza saber que la unión hace la fuerza y que este acuerdo va a traer mucho empleo hoy mismo
Qué cura con la burocracia que se tomó una vida entera para firmar algo que se necesitaba hace años este enero
Qué fuerte que hayan tenido que pasar décadas para que se dieran cuenta de que juntos les va mejor ahora mismo