El diseñador italiano Valentino Garavani, una de las figuras más influyentes de la alta costura del siglo XX, falleció este lunes a los 93 años, según informó la revista especializada Elle. Aunque se retiró oficialmente de las pasarelas en 2008, su huella en el mundo de la moda permanece como un legado difícil de igualar.
Valentino Clemente Ludovico Garavani nació el 11 de mayo de 1932 en Voghera, una localidad de la región de Lombardía. Desde temprana edad mostró una profunda inclinación por la moda, llegando incluso a colaborar con su tía modista durante su infancia.
A los 17 años se trasladó a París, donde se formó en la École des Beaux-Arts y en la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne. Durante su etapa de aprendizaje trabajó junto a grandes referentes de la alta costura como Cristóbal Balenciaga, Jean Dèsses y Guy Laroche. En 1959 regresó a Roma y, con el apoyo de sus padres, abrió su primer taller en la Via Condotti.
En 1960 inició una relación personal y profesional con Giancarlo Giammetti, quien se convirtió en su socio y con quien fundó la Maison Valentino. Desde entonces, el diseñador se consolidó como una referencia indiscutible del lujo y la elegancia, vistiendo a figuras emblemáticas como Jackie Kennedy, a quien acompañó estilísticamente en momentos clave de su vida, incluida su boda con Aristóteles Onassis.
A lo largo de su carrera, Valentino cultivó estrechos lazos de amistad con numerosas personalidades del cine, la realeza y la moda, entre ellas Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn, la princesa Diana de Gales, Naty Abascal y Gwyneth Paltrow.
Su muerte marca el cierre de una era en la alta costura, pero su influencia continúa viva en la moda contemporánea y en las generaciones de diseñadores que siguieron su camino.













