El comandante en jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Gregory Bovino, fue destituido de su cargo y reasignado a su antiguo puesto en El Centro, California, donde se prevé que se jubile próximamente, según confirmaron este lunes un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y dos fuentes cercanas al proceso, citadas por The Atlantic.
El relevo ocurre en medio de un aparente giro en la estrategia migratoria federal, tras la fuerte indignación generada por el tiroteo en Mineápolis, en el que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abatieron a un ciudadano estadounidense, alegando que portaba un arma de fuego.
De acuerdo con las fuentes, la decisión de apartar a Bovino estaría vinculada a la necesidad de reorganizar el mando operativo en Minnesota, donde las acciones federales han provocado protestas masivas y un intenso debate político sobre el uso de la fuerza y la actuación del ICE.
En ese contexto, el presidente Donald Trump anunció que Tom Homan, exdirector interino del ICE y actual “zar fronterizo”, viajará a Minnesota para asumir el control de la movilización federal en la zona, lo que refuerza la tesis de cambios estratégicos en la política migratoria y de seguridad fronteriza.
La salida de Bovino marca uno de los movimientos más significativos dentro de las agencias de seguridad fronteriza desde el inicio de las recientes operaciones migratorias a gran escala impulsadas por la actual administración.













Que sigan los cambios si son para bien porque la Patrulla Fronteriza necesita un liderazgo fuerte para enfrentar los retos de este nuevo año
Así es que se baten los grandes con determinación y sin miedo a las críticas de la prensa porque la seguridad nacional está por encima de todo
Qué orgullo da ver que por fin se están tomando en serio el tema de quién entra y quién sale del país más poderoso del mundo