El Gobierno de Irán afirmó que, en el actual contexto de tensión con Estados Unidos, ve más probable un escenario de confrontación militar que una vía de negociación, aunque reiteró que los canales diplomáticos con Washington no están cerrados.
El viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Ghariabadi, declaró ante periodistas extranjeros en Teherán que el país se está preparando para el “peor escenario”, subrayando que la prioridad del Ejecutivo es la defensa nacional. “Consideramos más probable la guerra que la negociación. Estamos listos para responder de manera contundente a cualquier agresión”, sostuvo.
Ghariabadi advirtió que, en caso de un ataque limitado por parte de Estados Unidos, Irán respondería de forma proporcional y señaló que cualquier punto desde donde se lance una ofensiva contra territorio iraní será considerado un objetivo legítimo, sin que ello implique necesariamente atacar al país de origen en su totalidad.
No obstante, el funcionario insistió en que Teherán no descarta el diálogo y afirmó que los canales de comunicación con Washington “siempre están abiertos”, aunque actualmente no existen conversaciones activas. Según explicó, una eventual negociación solo sería posible si Estados Unidos demuestra una intención real de dialogar sin imponer condiciones previas.
El diplomático también criticó el reciente despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, asegurando que el uso de la presión militar no llevará a Irán a aceptar concesiones en una mesa de negociación. “Si entramos en un proceso de diálogo, será desde una posición firme y con autoridad”, indicó.
Las declaraciones se producen después de que Estados Unidos confirmara la presencia del portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln y su grupo de combate en la región, tras el anuncio del presidente Donald Trump de enviar una “flota enorme” como respuesta a la represión de protestas ocurridas en Irán a principios de enero.
Aunque las manifestaciones han sido sofocadas y no se registran protestas significativas en la actualidad, Teherán ha reiterado que responderá a cualquier intervención estadounidense y que todas las bases militares de Estados Unidos en la región serían consideradas objetivos en caso de un ataque.














Cuando se habla más de guerra que de diálogo siempre da miedo
Irán hablando claro pero dejando una puerta medio abierta
La cosa se ve tensa y eso preocupa a cualquiera