La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, adelantó que su Gobierno, que asumirá funciones el próximo 8 de mayo, mantendrá una relación estrecha con Estados Unidos y El Salvador, con el objetivo de fortalecer la cooperación en materia de seguridad y desarrollo económico.
Durante su primera rueda de prensa como presidenta electa, Fernández subrayó que la recuperación de la seguridad ciudadana será una prioridad de su gestión, junto a la mejora del sistema penitenciario y el combate a la impunidad. En ese sentido, expresó su interés en contar con el respaldo de países aliados como Estados Unidos y El Salvador.
En cuanto a la relación con Washington, Fernández señaló que dará continuidad a una “relación cercana”, similar a la mantenida por el actual presidente Rodrigo Chaves, especialmente en la lucha contra el narcotráfico. Recordó que el Gobierno estadounidense ha apoyado a Costa Rica mediante operativos de vigilancia conjunta en ambos océanos, así como con equipos policiales y cooperación técnica y tecnológica.
Asimismo, destacó que Estados Unidos es el principal socio comercial de Costa Rica y un “aliado confiable” en el combate al crimen organizado y al narcotráfico, pilares que —según afirmó— marcarán la agenda de política exterior de su próxima administración.














