La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró este martes el respaldo de su Gobierno a la candidatura de la expresidenta chilena Michelle Bachelet para asumir la Secretaría General de las Naciones Unidas, al destacar su trayectoria, su visión pacifista y señalar que “ya es momento” de que una mujer dirija el organismo internacional.
Durante su conferencia de prensa en Ciudad de México, Sheinbaum subrayó que Bachelet cuenta con una amplia experiencia en liderazgo político y en el sistema de Naciones Unidas, lo que, a su juicio, representaría un aporte significativo para la organización. “Es una mujer reconocida, con conocimiento profundo de la ONU y una visión de atención a los más vulnerables”, afirmó.
La mandataria también resaltó el carácter histórico que tendría su eventual designación, al recordar que en más de ocho décadas ninguna mujer ha ocupado la Secretaría General del organismo multilateral.
La candidatura de Bachelet fue formalmente inscrita por Chile, con el respaldo de México y Brasil, los dos países más grandes de América Latina, según confirmó el presidente chileno Gabriel Boric. El mandatario indicó que la postulación busca fortalecer el multilateralismo y promover un liderazgo capaz de enfrentar los desafíos globales actuales.
Bachelet, de 74 años, fue presidenta de Chile en dos períodos (2006-2010 y 2014-2018) y posteriormente ocupó cargos clave en la ONU, como directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada para los Derechos Humanos. Al agradecer el apoyo regional, la exmandataria afirmó sentirse honrada y consciente de la responsabilidad que implica la postulación.
La exjefa de Estado chilena figura entre las principales candidatas para suceder al portugués António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, aún deberá asegurar apoyos clave, entre ellos el de Estados Unidos, así como la postura del futuro Gobierno chileno.
De acuerdo con una práctica no escrita dentro de Naciones Unidas, la Secretaría General suele rotar por regiones, lo que favorecería en esta ocasión a América Latina, donde existe consenso en torno a que el próximo liderazgo debería recaer en una mujer.













