El Clan del Golfo, considerado el principal cártel del narcotráfico en Colombia, anunció la suspensión provisional de las conversaciones de paz que mantenía con el Gobierno del presidente Gustavo Petro en Catar, en rechazo a los acuerdos alcanzados entre el mandatario colombiano y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para intensificar acciones contra su máximo líder.
La organización criminal expresó su decisión luego de que ambos jefes de Estado priorizaran, durante una reunión en la Casa Blanca, el fortalecimiento de las operaciones militares y de inteligencia dirigidas a capturar a alias “Chiquito Malo”, jefe del grupo armado.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el Clan del Golfo —que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia— calificó la decisión como un “atentado contra la buena fe y los compromisos” asumidos en la mesa de diálogo en Doha, y anunció que se retirará temporalmente del proceso mientras consulta internamente el nuevo escenario.
“El presidente Petro antepuso sus intereses personales sobre el bien mayor, que es la paz en los territorios”, señaló el grupo en el comunicado.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que, al margen de los diálogos en Catar, Petro planteó a Trump la necesidad de actuar contra el liderazgo del Clan del Golfo, así como contra otros jefes de organizaciones armadas ilegales, entre ellos Iván Mordisco, líder de la principal disidencia de las FARC, y alias Pablito, dirigente del ELN con presencia en la frontera con Venezuela.
Según Sánchez, esta nueva estrategia marca un cambio en la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos, que había estado tensionada por diferencias públicas entre ambos mandatarios. El funcionario precisó que Washington apoyará principalmente en labores de inteligencia, mientras que la aplicación de la fuerza recaerá en las autoridades colombianas.
Las conversaciones entre el Gobierno y el Clan del Golfo habían sido anunciadas en septiembre pasado, con el objetivo de avanzar hacia un eventual desarme a cambio de beneficios legales. Sin embargo, la política de paz del presidente Petro ha sido objeto de fuertes críticas, incluso desde sectores oficiales, que reconocen que algunos grupos armados se han fortalecido durante su mandato.












El Clan del Golfo nunca negocia sin condiciones
Cuando tocan a los jefes todo se complica
Eso demuestra lo frágil que es ese proceso de paz