El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, aseguró que el presidente Donald Trump únicamente consideraría el uso de la fuerza militar contra Irán si todas las opciones diplomáticas y no militares resultaran insuficientes.
En una entrevista concedida a la periodista Megyn Kelly, Vance explicó que la estrategia de la Casa Blanca se basa en mantener abiertas todas las alternativas. “El presidente hablará con todos e intentará resolver la situación por medios no militares. Solo si concluye que el Ejército es la única opción viable, tomará ese camino”, afirmó.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, que se intensificó a comienzos de enero, cuando Trump lanzó advertencias sobre una posible intervención militar, inicialmente justificadas por protestas internas en Irán. Aunque esas manifestaciones disminuyeron, la presión estadounidense continuó, enfocándose luego en el programa nuclear y el desarrollo de misiles iraníes.
La retórica escaló recientemente cuando Trump anunció el envío de una fuerza naval al área, tras el despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Medio, lo que fue interpretado como una señal directa de advertencia hacia Teherán.
Irán respondió elevando el tono. Autoridades del país advirtieron que cualquier acción militar estadounidense sería considerada una declaración de guerra, y aseguraron que sus fuerzas armadas están preparadas para responder de inmediato. No obstante, el Gobierno iraní también dejó abierta la posibilidad del diálogo, siempre que se base en el respeto mutuo.
Este lunes, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Abdolrahim Mousavi, advirtió que cualquier “error de cálculo” por parte de quienes intenten atacar a Irán provocará una respuesta firme y contundente de la República Islámica.














La diplomacia es bonita hasta que se acaba
Trump siempre deja la carta dura en la mesa
Eso suena a presión primero y fuerza después