El exministro António José Seguro se impuso en las elecciones presidenciales de Portugal con el 66,79 % de los votos, frente al 33,21 % obtenido por el líder de Chega!, André Ventura, con el 99,05 % del escrutinio completado. La diferencia, superior a 1,7 millones de votos, representa el mayor margen registrado en una segunda vuelta desde 1986.
La jornada estuvo marcada por una participación del 45,5 %, prácticamente igual a la de la primera vuelta, y por un contexto de emergencia nacional tras los temporales que afectaron al país en las últimas semanas. Las inundaciones obligaron a posponer la votación en tres municipios —Alcácer do Sal, Arruda dos Vinhos y Golegã— impactando a unos 36.850 electores, quienes podrán sufragar el 15 de febrero, aunque sin incidencia en el resultado final.
En su primer discurso como presidente electo, Seguro prometió ser el “presidente de todos los portugueses” y anunció que priorizará el fortalecimiento del sistema público de salud. Asumirá el cargo el próximo 9 de marzo, en sustitución de Marcelo Rebelo de Sousa.
Por su parte, Ventura reconoció la derrota, aunque resaltó el crecimiento de su fuerza política, mientras que el Gobierno del primer ministro Luís Montenegro expresó su disposición a cooperar con el nuevo jefe de Estado bajo un enfoque de “neutralidad institucional”.














Cuando el pueblo decide no hay cuento
Esa pela fue sin vaselina
Portugal habló claro y sin miedo