Las fuerzas armadas de Estados Unidos interceptaron y abordaron el buque petrolero Veronica III en el océano Índico, tras rastrearlo desde el mar Caribe por supuestamente intentar eludir el bloqueo impuesto a embarcaciones sancionadas que comercian con petróleo de Venezuela.
Según informó el Departamento de Defensa de Estados Unidos a través de la red social X, la operación se efectuó durante la noche como parte de un procedimiento de “interdicción marítima y derecho de visita”, sin que se registraran incidentes durante el abordaje. Los militares estadounidenses cerraron la distancia con el buque después de seguir su trayectoria desde el Caribe hasta aguas internacionales en el Índico, y lograron detenerlo mientras intentaba evadir las restricciones impuestas por la administración del presidente Donald Trump.
El Veronica III —embarcación con bandera panameña vinculada a sanciones relacionadas con Irán y Venezuela— se consideró que violaba la cuarentena de buques sancionados que Washington estableció en diciembre pasado con el objetivo de cortar el comercio ilícito de crudo desde Venezuela hacia mercados globales.
La acción forma parte de un esfuerzo más amplio de Estados Unidos para hacer cumplir un “cuarentena” y un bloqueo naval a los tanqueros sancionados y a las denominadas flotas “sombra” que transportan petróleo desde Venezuela e intentan ocultar su origen mediante registros falsos u otras artimañas. La semana anterior, las fuerzas estadounidenses abordaron otro petrolero, el Aquila II, como parte de esta estrategia.
Hasta ahora, el Pentágono no ha aclarado si el Veronica III fue oficialmente confiscado o si permanece bajo custodia estadounidense para decisiones legales posteriores.














El Pentagon dijo que fue un abordaje “sin incidentes”
Que lo rastrearan desde el Caribe hasta el Océano Índico muestra el alcance de la operación
La operación contra el Veronica III marca un nuevo capítulo en la presión marítima de Estados Unidos contra envíos sancionados