En medio de la ofensiva lanzada contra Irán bajo el argumento de frenar su programa nuclear, ataques también han impactado infraestructuras civiles, causando víctimas entre la población, incluidos menores de edad.
Este sábado, un bombardeo israelí alcanzó una escuela primaria en la localidad de Minab, al sur del país, provocando decenas de víctimas fatales. Según el gobernador del distrito, citado por la agencia Mehr, en un colegio femenino se registraron 53 menores fallecidas y alrededor de 60 heridas de distinta gravedad.
El edificio quedó completamente destruido y se reporta que aún hay estudiantes atrapadas entre los escombros.
Horas antes, Israel había confirmado el lanzamiento de un ataque “preventivo” contra Irán con el objetivo de “eliminar amenazas”, según su Ministerio de Defensa. Posteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que EE. UU. se sumó a la operación, alegando actividades iraníes consideradas amenazantes.
Medios locales informan que los bombardeos también habrían impactado instalaciones gubernamentales, incluyendo sedes de los ministerios de Inteligencia y Defensa, así como zonas cercanas a la oficina del líder supremo, Alí Jameneí, además de instalaciones nucleares y áreas residenciales en la capital.














Las guerras modernas siguen dejando víctimas inocentes.
Nada justifica que menores paguen las consecuencias de un conflicto.
Cuando los ataques alcanzan civiles, la cosa cambia totalmente.