Los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica se pronunciaron sobre la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, ocurrida este sábado durante un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra el país persa.
En un comunicado, la institución expresó sus condolencias por el fallecimiento del líder iraní, a quien describieron como “un gran guía”, destacando su pureza espiritual, fuerza de fe, sabiduría y valentía.
La muerte fue calificada como un “acto criminal y terrorista” y una violación de normas religiosas, morales y legales. En ese sentido, advirtieron que la nación iraní no dejará escapar a los responsables y prometieron un castigo “severo, decisivo y humillante”.
El organismo aseguró que el legado de Jameneí continuará y llamó a la población a mantener la unidad nacional frente a lo que consideran amenazas externas.
Medios iraníes también informaron que familiares cercanos del líder murieron durante los bombardeos, entre ellos su hija, su yerno y su nieto, según la agencia FAR.
El Gobierno iraní declaró 40 días de duelo nacional tras confirmarse el fallecimiento. Horas antes del anuncio oficial, el expresidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu ya habían señalado su muerte.
El Ministerio de Defensa israelí informó que el ataque fue de carácter “preventivo” para eliminar amenazas contra el Estado de Israel. Posteriormente, Washington confirmó su participación en la operación. En respuesta, Irán lanzó oleadas de misiles hacia territorio israelí y contra bases estadounidenses en Oriente Medio.














Ahora el mundo está pendiente de cuál será la respuesta de Irán.
La muerte del líder supremo cambia completamente el escenario político iraní.
Si la Guardia Revolucionaria habló, eso significa que la situación es extremadamente delicada.