El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, rechazó este lunes los recientes ataques atribuidos a Irán contra una decena de países de Oriente Medio, en medio de una escalada militar que aumenta la tensión en la región.
A través de sus redes sociales, el mandatario calificó los bombardeos como “ilegales e indiscriminados” y señaló que las acciones han impactado territorios como Arabia Saudí, Baréin, Catar, Chipre, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Israel, Jordania, Kuwait y Omán. También condenó el lanzamiento de misiles por parte de Hizbulá y la ofensiva israelí contra el Líbano.
Sánchez advirtió que la violencia no solo afecta objetivos estratégicos, sino que pone en riesgo a la población civil y a infraestructuras esenciales, entre ellas aeropuertos, centros educativos, viviendas y vías públicas. En ese sentido, hizo un llamado urgente a frenar la escalada y apostar por la vía diplomática.
El pronunciamiento del jefe del Ejecutivo se produce en un escenario de creciente preocupación internacional, ante la expansión del conflicto y el riesgo de una mayor desestabilización en Oriente Medio.














Cuando Europa habla, es porque la cosa está seria.
Esa escalada preocupa a todo el mundo.
España fijando posición clara en medio del conflicto.