El Ejército de Israel anunció el inicio de una nueva fase de bombardeos “a gran escala” contra Teherán en el quinto día de ofensiva conjunta con Estados Unidos, en el marco de la guerra abierta con Irán.
De acuerdo con un comunicado militar, la Fuerza Aérea de Israel lanzó ataques dirigidos contra infraestructura vinculada al régimen iraní, aunque sin ofrecer detalles específicos sobre los objetivos alcanzados. La operación forma parte de la décima ronda de bombardeos sobre la capital iraní desde el inicio del conflicto.
Medios locales reportaron una fuerte explosión en el sector este de Teherán, mientras que corresponsales confirmaron el sobrevuelo constante de cazas israelíes en el espacio aéreo.
Horas antes, Israel informó haber atacado decenas de presuntos centros de mando pertenecientes a la Guardia Revolucionaria, a la Seguridad Interna y a la fuerza paramilitar Basij en distintos puntos de la capital.
En cuanto al balance humano, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) señaló que al menos 1,097 civiles han muerto en Irán desde el comienzo de la guerra, incluidos 181 menores de 10 años. Por su parte, la Media Luna Roja Iraní había cifrado el martes en 787 los fallecidos, aunque todavía no ha actualizado la cifra.
El portavoz militar israelí, teniente coronel Nadav Shoshani, indicó que las fuerzas armadas han ejecutado unas 1,600 incursiones aéreas y lanzado cerca de 4,000 municiones en los primeros cuatro días de ofensiva, superando el volumen de ataques registrados durante la llamada guerra de los doce días en junio de 2025.














Teherán ahora mismo está bajo mucha presión.
Cinco días seguidos de ofensiva no es poca cosa.
Esa frase “a gran escala” preocupa bastante.