El Ejército de Estados Unidos confirmó este domingo su séptima baja militar en la guerra contra Irán. Un soldado falleció el sábado en Arabia Saudita a causa de las heridas que sufrió el 1 de marzo, cuando Irán lanzó su primera oleada de ataques de represalia contra posiciones estadounidenses en la región.
La identidad del militar se mantiene en reserva hasta que las autoridades notifiquen oficialmente a su familia.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó en un comunicado que el soldado murió “a causa de las heridas recibidas durante los ataques iniciales del régimen iraní”. El organismo no ofreció detalles sobre las circunstancias del ataque ni sobre la unidad a la que pertenecía.
Según el protocolo habitual del Ejército estadounidense, la identidad de los militares fallecidos no se divulga hasta 24 horas después de que sus familiares hayan sido notificados.
Las seis bajas anteriores se produjeron también el 1 de marzo, en Kuwait, cuando un dron iraní impactó directamente en un centro de operaciones táctico del Puerto de Shuaiba.
Los seis soldados identificados eran reservistas: Jeffrey O’Brien (45 años), Cody Khork (35), Noah Tietjens (42), Nicole Amor (39), Declan Coady (20, ascendido póstumamente) y Robert Marzan (54).
Todos pertenecían al 103.º Mando de Apoyo, una unidad de reserva con base en Des Moines, en el estado de Iowa.














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