República Dominicana.- Un cortocircuito en una línea de transmisión y la posterior salida de operación de una unidad de la Central Termoeléctrica Punta Catalina provocaron el colapso del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) el pasado 23 de febrero, dejando sin electricidad a millones de personas en República Dominicana durante varias horas.
De acuerdo con un informe del Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado, el evento comenzó a las 10:50 de la mañana con un cortocircuito en la línea de 138 kilovoltios Hainamosa–Villa Duarte. La falla provocó daños en un interruptor ubicado en el extremo de Hainamosa, aunque los sistemas de protección lograron despejar inicialmente la avería.
Tras el incidente, el sistema registró una caída en la frecuencia eléctrica, lo que activó el Esquema de Desconexión Automático de Carga (EDAC) aplicado por las empresas distribuidoras para proteger la red. Este mecanismo desconectó parte de la demanda en poco más de un segundo con el objetivo de estabilizar el sistema.
Sin embargo, el ajuste generó posteriormente un aumento en la frecuencia, mientras varias plantas de generación comenzaron a salir de operación antes de que el sistema pudiera estabilizarse por completo.
El informe detalla que, 107 segundos después de estabilizarse temporalmente, se produjo el disparo de la unidad número dos de Punta Catalina, lo que provocó una nueva caída abrupta en la frecuencia y desencadenó el colapso total del sistema eléctrico nacional.
Pese a la magnitud del evento, los mecanismos de control y protección instalados en la red de transmisión permitieron limitar el alcance de la falla y facilitar el proceso de recuperación del servicio.
La restauración del sistema comenzó con centrales hidroeléctricas y plantas térmicas que permanecían disponibles, lo que permitió reconectar gradualmente distintas zonas del país hasta restablecer completamente el servicio en horas de la noche del mismo día.
El Organismo Coordinador recomendó que la central de Punta Catalina realice ajustes en sus sistemas internos de control y operación, con el objetivo de evitar que se repitan eventos similares que puedan provocar un nuevo colapso del SENI.
Asimismo, el informe sugiere acelerar la instalación de sistemas de protección en subestaciones eléctricas y continuar con la modernización de la red de transmisión, un proceso que se desarrolla desde hace varios años para fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
También se plantea ajustar los mecanismos de protección pendientes para impedir la desconexión simultánea de múltiples centrales de generación, lo que aumenta el riesgo de apagones generalizados.














El sistema activó el Esquema de Desconexión Automática de Carga (EDAC) para intentar equilibrar la red, pero la frecuencia comenzó a oscilar de forma violenta.
La falla provocó que un interruptor en la subestación Hainamosa se dañara, impidiendo que el problema se aislara correctamente.
El evento inició exactamente a las 10:50 a. m. debido a un cortocircuito en la línea de transmisión de 138 kV Hainamosa–Villa Duarte.