Rusia pidió a Estados Unidos ampliar el alivio de las sanciones impuestas a sus exportaciones de petróleo, argumentando que el mercado energético mundial necesita mayor oferta en medio de la tensión provocada por el conflicto en Oriente Medio.
La solicitud surge luego de que el Departamento del Tesoro estadounidense autorizara temporalmente la comercialización de cargamentos de crudo ruso que ya se encontraban embarcados antes del 12 de marzo, medida que estará vigente hasta el 11 de abril.
Según explicó el Kremlin, la actual presión sobre los precios internacionales demuestra que resulta difícil estabilizar el mercado sin la participación del petróleo ruso.
Desde Unión Europea, la decisión generó preocupación por su posible impacto en el conflicto de Ucrania.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, advirtió que la flexibilización puede tener consecuencias en la seguridad europea, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz calificó la medida como un error.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski alertó que esta concesión podría traducirse en miles de millones de dólares adicionales para financiar la ofensiva rusa.
La guerra en Oriente Medio ha provocado fuertes movimientos en el mercado energético, especialmente tras las restricciones en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte global de hidrocarburos.
El barril de Brent Crude se mantiene cerca de los 100 dólares, después de haber alcanzado picos de hasta 120 dólares desde finales de febrero.
En ese escenario, Moscú insiste en que su producción sigue siendo clave para evitar mayores desequilibrios en el suministro global.














El Kremlin, a través de su emisario económico Kirill Dmitriev, celebró la medida afirmando que es «inevitable» que Washington levante más sanciones ante la crisis energética.
La medida autoriza transacciones para crudo cargado en buques antes del 12 de marzo de 2026, permitiendo su entrega hasta el 11 de abril.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. emitió este jueves por la noche una licencia temporal de 30 días que permite la compra y descarga de petróleo ruso actualmente «varado en el mar».