El Tribunal Supremo de Estados Unidos analizará la iniciativa de la Administración del presidente Donald Trump que busca poner fin al programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), una medida que protege a personas que huyen de guerras o desastres naturales, incluidos ciudadanos de Haití y Siria.
El alto tribunal decidió escuchar los argumentos después de que el caso llegara desde tribunales inferiores, donde varios jueces han bloqueado o retrasado la eliminación de estas protecciones que permiten a los beneficiarios vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos apeló esas decisiones, por lo que ahora el Supremo deberá determinar si la medida del Gobierno es legal.
La Administración Trump sostiene que el programa TPS y otras protecciones humanitarias han sido “mal utilizadas”, y busca retirar ese estatus a ciudadanos de países afectados por conflictos o desastres naturales.
Entre los países cuyos ciudadanos podrían perder la protección están El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua, Nepal, Sudán, Siria, Venezuela, Afganistán, Myanmar y Camerún, según el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
No obstante, varios tribunales federales han bloqueado temporalmente la terminación del programa, manteniendo vigente la protección para muchos migrantes mientras continúa el proceso judicial.
La decisión final del Supremo podría afectar a cientos de miles de migrantes que actualmente residen y trabajan legalmente en Estados Unidos bajo el TPS, y marcar el rumbo de la política migratoria del país en los próximos años.














