El gobierno de Guatemala puso en marcha este viernes la construcción de una prisión de máxima seguridad destinada a internos de alta peligrosidad, principalmente vinculados a pandillas, como parte de su estrategia para fortalecer el control penitenciario y la seguridad pública.
La obra se desarrolla en un terreno ubicado en Izabal, confiscado anteriormente a estructuras del narcotráfico, y tendrá capacidad para albergar a 2,000 reclusos. Según las autoridades, el proyecto demandará una inversión de 130 millones de dólares y se espera que concluya en aproximadamente un año.
Durante el acto de inicio, el presidente Bernardo Arévalo destacó que el nuevo penal responderá a criterios legales y penitenciarios propios del país, mientras funcionarios aclararon que no replicará el modelo de confinamiento masivo implementado por Nayib Bukele en El Salvador.
Las autoridades guatemaltecas indicaron que el recinto respetará estándares internacionales, incluyendo celdas con ocupación reducida y medidas ajustadas al debido proceso y a la protección de derechos fundamentales.














Qué bien se siente ver que Guatemala se pone los pantalones con este plan de seguridad hoy sábado
Yo no creo que las pandillas estén muy contentas con este juidero de máxima seguridad hoy mismo
Me gusta que esa cárcel se haga en tierra de narcos porque eso es un palo de justicia este marzo