Reino Unido subrayó la necesidad urgente de reabrir el Estrecho de Ormuz ante el impacto económico que ha generado la interrupción del tránsito marítimo en esta estratégica vía comercial.
La ministra de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, encabezó una reunión virtual con representantes de más de 40 países para analizar medidas orientadas a restablecer la seguridad y garantizar la libre navegación internacional en la zona.
Durante el encuentro, también se abordaron las consecuencias del cierre parcial del estrecho sobre el comercio global y el suministro energético, en momentos en que el alza de los hidrocarburos continúa presionando los mercados internacionales.
Por su parte, el primer ministro Keir Starmer afirmó que se estudian alternativas diplomáticas y políticas para proteger a los buques, garantizar la seguridad de las tripulaciones y reactivar el flujo de mercancías esenciales.
La reducción del tránsito por el estrecho, intensificada desde el conflicto regional iniciado a finales de febrero, ha elevado significativamente el precio del petróleo y del gas natural licuado, debido a que por esa ruta circula una quinta parte de la producción mundial de crudo.












