El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó como una “monstruosidad” la decisión de Ecuador de incrementar entre un 50 % y un 100 % los aranceles a productos colombianos, medida que Quito justificó por razones de seguridad en la frontera.
A través de su cuenta en redes sociales, el mandatario aseguró que esta acción marca, en la práctica, el fin de la participación de Colombia en el Pacto Andino, al considerar que el mecanismo ha perdido efectividad.
En respuesta, Petro ordenó a su canciller, Rosa Villavicencio, iniciar gestiones para una posible adhesión plena de Colombia al Mercosur, donde el país actualmente tiene estatus de asociado. Asimismo, instó a reforzar las relaciones diplomáticas con Centroamérica y el Caribe.
La medida ecuatoriana se produce en medio de un nuevo episodio de tensión entre ambos países. Quito sostiene que el aumento arancelario responde a “criterios de seguridad nacional” y busca presionar por acciones más contundentes contra el narcotráfico en la zona fronteriza.
El conflicto diplomático se ha intensificado tras las declaraciones de Petro sobre el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, a quien calificó como “preso político”. El mandatario colombiano también denunció supuestas condiciones inadecuadas de detención, lo que generó una fuerte reacción del gobierno ecuatoriano.
Como respuesta, Ecuador llamó a consultas a su embajador en Bogotá, Arturo Félix Wong, y presentó una nota de protesta, acusando a Petro de emitir declaraciones que afectan la soberanía del país.
Además, la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, anunció la suspensión de las mesas técnicas de diálogo bilateral previstas para los próximos días, hasta que existan condiciones adecuadas para retomar las conversaciones.
La escalada de tensiones pone en duda la estabilidad de las relaciones entre ambas naciones y reabre el debate sobre los mecanismos de integración regional en América del Sur.













Eso afecta el comercio
La cosa se puso tensa
Eso está fuerte