República Dominicana.- Nuevas ocupaciones ilegales vuelven a poner en riesgo el área protegida de las Dunas de Baní, donde decenas de viviendas están siendo levantadas por particulares en zonas sensibles del ecosistema.
Organizaciones comunitarias, ambientalistas y líderes locales han alertado sobre el avance acelerado de estas construcciones, especialmente en las cercanías del poblado de Las Calderas, por lo que solicitan la intervención urgente de las autoridades ambientales.
Las edificaciones se concentran entre el antiguo poblado de Las Calderas y el sector conocido como Rancho Mar, a unos 800 metros de la costa. Durante un recorrido reciente por la zona protegida —amparada por la Ley Sectorial de Áreas Protegidas 202-04— se evidenció actividad constante de construcción, con sierras eléctricas y martillos en funcionamiento dentro del parque ecológico.
Según denuncias de residentes como Wilson Medina, en el área ya se han levantado varias viviendas nuevas en las últimas semanas, mientras otras continúan en proceso de construcción. En total, se estima la existencia de un pequeño asentamiento compuesto por al menos una veintena de casas improvisadas con zinc y madera.
Ambientalistas, criadores caprinos y apicultores también advierten sobre el impacto en la fauna local, señalando una notable disminución de la iguana rinoceronte, especie nativa de la zona. Aseguran que algunos ocupantes estarían cazando estos reptiles para consumo.
Además, persisten denuncias sobre terrenos cercados ilegalmente con alambradas y estructuras de concreto dentro del área protegida y su zona de amortiguamiento, pese a intervenciones previas de autoridades como la Armada y guardaparques.
Expertos advierten que estas prácticas, junto con actividades agrícolas informales, representan una grave amenaza para este ecosistema único en el Caribe, considerado uno de los principales patrimonios naturales de la República Dominicana.
















Eso daña el medio ambiente
Hay que proteger ese lugar
Eso es un abuso