El primer ministro británico, Keir Starmer, atribuyó a Irán la generación de “daños económicos incalculables” en el estrecho de Ormuz, en medio del aumento de tensiones internacionales tras el bloqueo naval impulsado por Estados Unidos contra puertos iraníes.
Durante sus declaraciones, el líder británico subrayó que la conducta de Teherán en esta estratégica vía marítima está afectando gravemente la economía global, al tiempo que insistió en la necesidad de restablecer la libre navegación sin condiciones.
Starmer aseguró que existe una postura compartida entre diversos gobiernos respecto a la gravedad de la situación. En ese sentido, afirmó que los líderes internacionales coinciden en que el tránsito marítimo debe garantizarse sin restricciones, sin costos adicionales y sin permitir presiones por parte de Irán.
El estrecho de Ormuz, considerado una arteria clave para el transporte mundial de petróleo y gas, juega un papel determinante en la estabilidad de los mercados energéticos. Cualquier alteración en su funcionamiento repercute directamente en los precios del crudo y en la economía global.
Las declaraciones del jefe de Gobierno británico se producen en un contexto de creciente tensión geopolítica, luego de que Estados Unidos iniciara acciones de bloqueo naval contra infraestructuras portuarias iraníes, lo que incrementa la presión sobre Teherán y eleva el riesgo de una escalada en la región.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, ante el temor de que nuevas restricciones en esta ruta estratégica agraven la crisis energética mundial.















La cosa está complicada
El petróleo manda mucho
Eso afecta al mundo entero