El candidato de izquierda Roberto Sánchez avanzó al segundo lugar en el conteo parcial de las elecciones presidenciales en Perú, posicionándose como posible contendiente de Keiko Fujimori en una eventual segunda vuelta.
Con más del 89 % de las actas procesadas, Sánchez superó por un margen reducido al aspirante conservador Rafael López Aliaga, en un escrutinio que aún no concluye y cuyos resultados podrían experimentar variaciones.
El repunte del candidato se consolidó principalmente con el avance del conteo de votos fuera de Lima, especialmente en regiones rurales y del sur andino, donde cuenta con un respaldo significativo.
Sánchez, de 57 años y considerado cercano al legado político del expresidente Pedro Castillo, expresó confianza en los resultados y pidió respeto al proceso electoral. “Las actas no mienten”, afirmó.
La jornada electoral estuvo marcada por dificultades logísticas, que retrasaron la apertura de centros de votación y obligaron a que unos 50,000 ciudadanos emitieran su voto al día siguiente.
En medio de este contexto, López Aliaga denunció un supuesto fraude y exigió la anulación de los comicios, mientras observadores internacionales, como la misión de la Unión Europea, indicaron no haber encontrado evidencias que respalden esas acusaciones.












