La Policía de Ecuador capturó este jueves a Eduardo Gómez, señalado como uno de los principales líderes de la organización criminal Los Lobos y considerado por las autoridades como uno de los delincuentes más peligrosos de Quito.
El operativo fue encabezado por el ministro del Interior, John Reimberg, y se llevó a cabo durante la madrugada en medio del toque de queda impuesto por el Gobierno del presidente Daniel Noboa como parte de la ofensiva contra el crimen organizado.
Decenas de agentes de unidades élite se desplazaron hacia el sur de Quito para ejecutar el allanamiento donde fue arrestado alias “Gordo Paúl”, acusado de controlar actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión, secuestros y minería ilegal.
“Es el delincuente más peligroso que tenemos aquí, en la ciudad de Quito”, declaró Reimberg tras el operativo.
Las autoridades informaron que junto a Gómez también fue detenida su pareja sentimental, señalada como responsable de la logística de la estructura criminal.
La operación incluyó 22 allanamientos y dejó un total de 15 personas arrestadas.
Según la organización especializada InSight Crime, Los Lobos mantienen vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación y se han convertido en una de las bandas más poderosas de Ecuador, con miles de integrantes.
La agrupación surgió como una escisión de Los Choneros, aunque posteriormente ambas organizaciones se enfrentaron violentamente por el control de rutas del narcotráfico.
Durante la presentación ante la prensa, alias “Gordo Paúl” apareció esposado y con tatuajes alusivos a estructuras criminales.
Pese a las políticas de seguridad implementadas por Noboa, que incluyen estados de excepción, militarización y toques de queda, la violencia continúa golpeando al país.
De acuerdo con InSight Crime, Ecuador cerró el año pasado como el país más violento de Sudamérica, con una tasa de 51 homicidios por cada 100,000 habitantes.
La ubicación estratégica de Ecuador en el Pacífico oriental lo ha convertido en una ruta clave para el tráfico de cocaína procedente de Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de esa droga.











