El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el mandatario de China, Xi Jinping, reafirmaron este miércoles en Beijing la fortaleza de la relación entre ambos países, resaltando el aumento del intercambio energético y la cooperación política en medio de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas.
Durante la reunión, ambos líderes supervisaron la firma de más de 40 acuerdos de cooperación vinculados al comercio, la tecnología y el intercambio mediático. Tanto Moscú como Beijing destacaron el crecimiento sostenido del comercio bilateral, especialmente en sectores como el petróleo y el gas natural.
Xi aseguró que las relaciones entre China y Rusia atraviesan “el nivel más alto de la historia” y anunció junto a Putin la extensión del tratado de amistad firmado originalmente en 2001.
Por su parte, Putin afirmó que el sector energético continúa siendo el principal motor de la cooperación económica entre ambos países y destacó el papel de Rusia como proveedor estable de recursos energéticos, en medio de la crisis en Oriente Medio.
El mandatario chino también pidió un “cese completo de las hostilidades” en la región, al considerar que el conflicto amenaza la estabilidad de las cadenas globales de suministro y el comercio internacional.
Tras el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, China se consolidó como el principal socio comercial de Rusia, manteniendo relaciones económicas con Moscú pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa.
Según datos citados por la agencia Xinhua, el comercio entre ambos países alcanzó unos 228 mil millones de dólares en 2025. Además, funcionarios rusos indicaron que las exportaciones de petróleo hacia China crecieron un 35 % durante el primer trimestre de 2026.
Xi destacó que la cooperación energética funciona como un “pilar estabilizador” de la relación bilateral y expresó interés en ampliar los vínculos en áreas como inteligencia artificial, innovación tecnológica y economía digital.
La visita de Putin se produjo pocos días después del viaje del presidente estadounidense, Donald Trump, a Beijing, en un contexto en el que China busca reforzar su influencia global.
Ambos mandatarios defendieron la estrecha coordinación entre Moscú y Beijing en política exterior. Putin calificó la cooperación entre ambos países como un factor clave de estabilidad internacional, mientras Xi reiteró críticas al “unilateralismo y hegemonismo”, en aparentes referencias a Estados Unidos.
China y Rusia mantienen desde 2022 una asociación estratégica descrita por ambos gobiernos como “sin límites”, acompañada de un aumento del comercio, visitas diplomáticas frecuentes y ejercicios militares conjuntos.
Durante el encuentro, Putin se refirió a Xi como “mi querido amigo”, mientras el líder chino respondió llamándolo “mi viejo amigo”, en una nueva muestra de la cercanía política y personal que ambos han cultivado durante los últimos años.
Putin invitó además a Xi a visitar Rusia en 2027 y confirmó que participará en la próxima cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico prevista para noviembre en China.














