Al menos 19 personas fueron asesinadas este jueves en un ataque armado perpetrado por hombres vestidos con uniformes policiales en una finca del Caribe de Honduras, informaron autoridades del país centroamericano.
La matanza ocurrió en la aldea Rigores, municipio de Trujillo, en el departamento de Colón, cuando un grupo de trabajadores se preparaba para iniciar labores en una plantación de palma africana y fue sorprendido por hombres armados que abrieron fuego.
El portavoz del Ministerio Público hondureño, Yuri Mora, explicó que inicialmente se contabilizaron 13 víctimas mortales y posteriormente fueron encontrados otros seis cuerpos, elevando la cifra preliminar a 19 fallecidos.
Las autoridades advirtieron que el número de muertos podría aumentar, debido a que los equipos forenses continúan trabajando en la zona para identificar a las víctimas y recopilar evidencias.
La Fiscalía indicó que las labores de investigación se complicaron porque algunos familiares movieron los cuerpos antes de la llegada de los peritos, alterando la escena del crimen.
“El procesamiento técnico y científico se ha visto limitado debido a que los cadáveres fueron retirados del lugar antes de la intervención oficial”, señaló el Ministerio Público en un comunicado.
Las autoridades aseguraron que el caso no quedará impune y que serán agotadas todas las líneas de investigación para esclarecer la masacre ocurrida en una región marcada por conflictos agrarios, violencia y presencia de grupos criminales.
El departamento de Colón, especialmente la zona del valle del Aguán, ha sido escenario durante décadas de disputas por la tenencia de tierras entre campesinos y empresarios agrícolas, situación que según organismos locales también se ha visto agravada por el narcotráfico y estructuras armadas.
Horas después de la masacre en Trujillo, cuatro policías y un civil también murieron en un enfrentamiento armado registrado en el municipio de Omoa, fronterizo con Guatemala.
Tras ambos hechos violentos, el Gobierno de Xiomara Castro ordenó una intervención inmediata de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas en las zonas afectadas.













