El número de fallecidos aumentó a 21 tras el ataque registrado contra una residencia estudiantil en la ciudad de Starobélsk, en la autoproclamada República Popular de Lugansk, según informó el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia.
De acuerdo con las autoridades rusas, otras 63 personas resultaron heridas durante la ofensiva ocurrida la madrugada del viernes. Los equipos de rescate confirmaron además la finalización de las labores de búsqueda entre los escombros del edificio afectado.
Según la versión oficial rusa, las Fuerzas Armadas de Ucrania habrían atacado deliberadamente un edificio universitario y una residencia estudiantil utilizando drones tipo avión. En el lugar se encontraban 86 jóvenes al momento del impacto.
El jefe de la región, Leonid Pásechnik, declaró duelo oficial para los días 24 y 25 de mayo y calificó el hecho como un “crimen de guerra”.
Por su parte, el Comité de Investigación de Rusia abrió una investigación por terrorismo, mientras que la Cancillería de Rusia condenó el ataque y acusó a Occidente de guardar silencio sobre lo ocurrido.
Asimismo, el representante permanente de China ante la ONU, Fu Cong, expresó preocupación por el atentado.












