Las fuerzas armadas del Reino Unido detuvieron este domingo un petrolero sancionado que, según las autoridades británicas, estaría vinculado a la llamada «flota fantasma» utilizada por Rusia para exportar petróleo y evadir las sanciones impuestas por Occidente a raíz de la guerra en Ucrania.
La operación fue ejecutada por comandos de la Marina Real, quienes abordaron el buque Smyrtos en el canal de la Mancha mediante un despliegue aéreo y marítimo coordinado. Tras la intervención, la embarcación quedó retenida frente a la costa sur de Inglaterra mientras avanzan las investigaciones.
El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó la acción como un golpe contra las estructuras que, según Londres, permiten a Moscú mantener ingresos derivados del comercio petrolero pese a las restricciones internacionales.
«Esta operación demuestra que quienes contribuyen a financiar la guerra de Putin no pueden actuar con impunidad», afirmó Starmer.
El Ministerio de Defensa británico señaló que se trata de la primera operación de este tipo liderada directamente por Reino Unido y explicó que contó con la cooperación de Francia, país que en ocasiones anteriores ha interceptado embarcaciones sospechosas de participar en redes de transporte marítimo destinadas a eludir sanciones.
Las autoridades occidentales sostienen que Rusia opera una extensa red de buques, conocida como «flota fantasma», integrada por cientos de embarcaciones que utilizan cambios de bandera, rutas alternativas y otras estrategias para continuar comercializando petróleo en mercados internacionales.
Según datos de la plataforma de seguimiento marítimo MarineTraffic, el Smyrtos navegaba bajo bandera de Camerún y había partido el pasado 5 de junio desde el puerto ruso de Ust-Luga, en el mar Báltico, con destino a Port Said, en Egipto.
El Gobierno británico afirmó que estas medidas buscan limitar los recursos económicos con los que Rusia sostiene su campaña militar en Ucrania y aumentar la presión internacional sobre el Kremlin.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, agradeció el respaldo del Reino Unido y aseguró que cada acción destinada a reducir los ingresos de Rusia contribuye a disminuir su capacidad de continuar la guerra.
La detención del petrolero representa un nuevo capítulo en la estrategia europea para vigilar las rutas marítimas relacionadas con el comercio energético ruso y reforzar las sanciones impuestas desde el inicio del conflicto.













