Kinshasa.– El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa agravándose. Las autoridades sanitarias informaron este miércoles que el número de fallecidos aumentó a 580, mientras que los casos confirmados ascendieron a 1.708 desde que se declaró la epidemia el pasado 15 de mayo.
De acuerdo con el más reciente boletín oficial, con datos actualizados al 6 de julio, la enfermedad presenta una tasa de letalidad del 34 %. Actualmente, 680 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento y otras 280 personas han logrado recuperarse.
El Ministerio de Comunicación y Medios del país también informó que la zona de salud de Boga, en la provincia de Ituri, fue incorporada a las áreas afectadas, ampliando el alcance geográfico de la epidemia. Ituri continúa siendo el epicentro del brote, que además se ha extendido a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La propagación del virus ya ha traspasado las fronteras congoleñas. Uganda ha confirmado 20 casos, incluidos 15 considerados importados desde la República Democrática del Congo, así como dos fallecimientos. Asimismo, Francia notificó su primer caso positivo de ébola, correspondiente a un médico que regresó tras participar en una misión en territorio congoleño.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad puede oscilar entre el 30 % y el 50 %, y para la cual aún no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. El organismo mantiene como alto el riesgo de propagación en África subsahariana y bajo el riesgo a nivel mundial.
La OMS estima que el virus circuló durante aproximadamente dos meses antes de detectarse oficialmente y declaró esta epidemia como una emergencia de salud pública de importancia internacional el pasado 17 de mayo.
El actual brote es ya el tercero más grave registrado desde que se identificó el virus, solo superado por la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016, y por el brote que afectó al este de la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.













