El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a dos integrantes demócratas de la Comisión de Asistencia Electoral (EAC), el organismo federal encargado de supervisar y fortalecer los procesos electorales, a cuatro meses de las elecciones legislativas de noviembre, en las que se definirá el control del Congreso.
Los funcionarios removidos fueron Thomas Hicks y Benjamin Hovland. La decisión se produjo luego de que la Corte Suprema determinara que el mandatario tiene autoridad para cesar a miembros de agencias federales independientes. Además, la republicana Christy McCormick presentó su renuncia y Don Palmer había dejado el cargo previamente, por lo que el panel quedó prácticamente desmantelado.
La Casa Blanca defendió la medida al asegurar que el presidente, como jefe del Poder Ejecutivo, tiene la facultad de reemplazar a funcionarios que no estén alineados con su política para garantizar la seguridad electoral y asegurar que se contabilicen únicamente los votos legales.
La administración sostuvo que la decisión cuenta con respaldo legal tras el reciente fallo del Supremo relacionado con la destitución de una funcionaria de la Comisión Federal de Comercio, y afirmó que continuará reforzando la infraestructura electoral de cara a los comicios de medio término.
La EAC fue creada en 2002 para certificar los sistemas de votación, desarrollar estándares para las elecciones estatales y locales y brindar asistencia técnica a las autoridades electorales.
La decisión llega en un contexto marcado por las reiteradas denuncias de fraude electoral formuladas por Trump desde las elecciones presidenciales de 2020, pese a la ausencia de pruebas que las respalden. En noviembre, Estados Unidos renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, en unos comicios que podrían modificar la actual mayoría republicana en el Congreso.
Además, Trump reiteró que no firmará una reciente ley de vivienda mientras continúe estancada en el Congreso la reforma electoral que impulsa para ampliar el control del Gobierno federal sobre los procesos electorales, actualmente administrados por cada estado.














