La Habana.– Cuba conmemora este 11 de julio el quinto aniversario de las históricas protestas del 11J, consideradas las mayores manifestaciones ciudadanas registradas en la isla desde 1959, en un contexto marcado por denuncias de mayor represión, persistente crisis económica y un creciente descontento social.
De acuerdo con la organización Prisoners Defenders, al cierre de junio de 2026 permanecían 1,306 personas encarceladas por motivos políticos, una cifra que la entidad califica como un récord histórico. Entre los detenidos figuran 40 personas que eran menores de edad al momento de su arresto.
El presidente de la organización, Javier Larrondo, afirmó que el Gobierno cubano alcanza «nuevos récords de represión» en vísperas de este aniversario, al señalar que solo durante junio fueron documentados 32 nuevos casos de presuntos presos políticos y otros 21 permanecen bajo verificación.
Por su parte, el líder opositor José Daniel Ferrer, de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), sostuvo que, pese a la vigilancia y las detenciones, continúan registrándose manifestaciones esporádicas en distintos puntos del país como reflejo del malestar ciudadano.
Las protestas del 11 de julio de 2021 surgieron de forma espontánea en medio de una profunda crisis económica, marcada por la escasez de alimentos, medicamentos y productos básicos, prolongados apagones y el descontento por la gestión gubernamental durante la pandemia de COVID-19.
Las movilizaciones comenzaron en San Antonio de los Baños y rápidamente se extendieron a decenas de localidades, incluidas La Habana y Santiago de Cuba, convirtiéndose en uno de los mayores desafíos para el Gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel desde su llegada al poder.













