Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este miércoles la posibilidad de suspender los controles de tráfico realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pese a las críticas surgidas tras la muerte de dos personas durante recientes operativos migratorios en los estados de Maine y Texas.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario defendió el trabajo de los agentes del ICE y calificó los controles vehiculares como una de las herramientas «más importantes y eficaces» para combatir el crimen y ejecutar las políticas migratorias de su administración.
«Muchos eran delincuentes y debemos expulsarlos. Para lograrlo, debemos ser fuertes, firmes e inteligentes y no podemosu renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para combatir el crimen: los controles de tráfico», escribió Trump.
El mandatario también criticó a los demócratas, a quienes acusó de querer debilitar la capacidad operativa de la agencia migratoria, y exhortó a los agentes a continuar con su labor «de forma prudente, justa e inteligente».
Las declaraciones se producen luego de que el ICE decidiera suspender temporalmente la mayoría de los controles de tráfico y revisiones de vehículos, tras la muerte del colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, quien falleció durante un operativo en Biddeford, Maine.
Según las autoridades, el agente involucrado abrió fuego después de que el joven presuntamente intentara utilizar su vehículo como arma contra los oficiales. Un incidente similar ocurrió días antes en Texas, donde un ciudadano mexicano también murió durante un operativo migratorio mientras se encontraba dentro de un automóvil.
Estos casos han generado nuevas críticas contra el ICE y llamados a una investigación independiente sobre los protocolos de actuación de la agencia.
Por su parte, el llamado «zar de la frontera» de la Casa Blanca, Tom Homan, aclaró que la suspensión de los controles de tráfico constituye únicamente «una breve pausa» y no representa un cambio en la política migratoria del Gobierno, que mantiene como prioridad las deportaciones de personas en situación migratoria irregular.













