Un tribunal federal de Estados Unidos condenó a 20 años de prisión al financiero Keegan Harricharan, de 42 años, tras determinar que participó en un esquema de fraude y lavado de dinero que utilizó fondos de ayuda por la pandemia de COVID-19 para apoyar la conspiración que culminó con el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse.
La sentencia fue emitida por el Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida, después de que Harricharan admitiera su responsabilidad y se declarara culpable de conspiración para cometer lavado de dinero.
Según la investigación, el condenado obtuvo de manera fraudulenta recursos provenientes del programa de asistencia económica establecido por la Ley CARES durante la pandemia y posteriormente los canalizó para respaldar financieramente la operación que terminó con el magnicidio de Moïse, ocurrido en julio de 2021.
Las autoridades estadounidenses consideran que Harricharan formó parte de la estructura financiera que facilitó el desarrollo del complot, por lo que su condena se suma a otros procesos judiciales relacionados con el asesinato del mandatario haitiano.
El caso continúa siendo una de las principales investigaciones internacionales derivadas del magnicidio de Jovenel Moïse, mientras la justicia estadounidense mantiene abiertos otros expedientes contra personas acusadas de participar en la planificación, financiamiento y ejecución del crimen.














