El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Irán podría enfrentarse a una “decapitación” si no se alcanza un acuerdo para poner fin a las hostilidades entre ambos países.
Durante un encuentro con la prensa en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que aún mantiene sobre la mesa la posibilidad de una ofensiva militar, aunque dijo estar dispuesto a conceder una última oportunidad al diálogo.
“Creo que tal vez consigamos algo. Quiero darles hasta la última oportunidad antes de decapitarlos”, expresó Trump. “Va a ser muy difícil llevar a cabo lo que habíamos planeado, aunque todavía lo tenemos previsto. Ya veremos qué pasa”, añadió.
El presidente insistió en que esta representa “la última oportunidad” para que Teherán firme “un buen documento” y evite una escalada del conflicto.
Trump también sostuvo que las conversaciones con Irán se están desarrollando a petición de ese país y con el respaldo de varios aliados de Washington en Oriente Medio.
“Con el apoyo de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y, especialmente, Catar, aunque también de otros países. Todos querían darle a esto una última oportunidad”, afirmó.
Sin embargo, desde Teherán la versión es distinta. El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, negó que existan negociaciones directas con Estados Unidos y aseguró que los únicos contactos actuales se realizan con Omán para abordar exclusivamente el tránsito seguro de embarcaciones por el estrecho de Ormuz.
Baghaei sostuvo que esa vía marítima permanece cerrada debido a lo que calificó como la “agresión” de Estados Unidos desde el pasado 28 de febrero y advirtió que la situación no cambiará mientras continúen las acciones militares y el bloqueo naval impuesto por Washington.















