Al menos 17 personas murieron y otras 44 resultaron heridas durante una nueva ola de ataques rusos con misiles balísticos y drones contra Kiev y su región, informaron este miércoles las autoridades ucranianas.
El presidente Volodímir Zelenski confirmó el balance preliminar de víctimas y calificó el bombardeo como una muestra de la creciente vulnerabilidad del país ante la escasez de sistemas de defensa antiaérea.
«Los interceptores de misiles balísticos podrían haber salvado la vida de quienes murieron hoy», afirmó el mandatario, al insistir en la necesidad de que sus aliados aceleren el suministro de equipos de defensa.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó durante la noche 115 drones y 28 misiles de alta velocidad, incluidos misiles balísticos. Las defensas ucranianas lograron derribar 98 drones, pero no interceptaron ninguno de los misiles, que solo pueden ser neutralizados por sistemas como los Patriot.
Los ataques provocaron daños en múltiples sectores de Kiev y su periferia. Las autoridades reportaron incendios en almacenes, destrucción de infraestructura residencial y operaciones de rescate entre los escombros.
En el distrito de Golosivski, equipos de emergencia rescataron a dos personas atrapadas tras el colapso de un almacén. Además, la empresa de mensajería Nova Pochta informó que uno de sus centros logísticos fue alcanzado por el bombardeo, dejando tres muertos y ocho heridos.
El jefe de la administración militar de la región de Kiev, Timur Tkachenko, describió la ofensiva como uno de los ataques más devastadores registrados en la zona desde el inicio de la guerra.
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que los bombardeos estuvieron dirigidos contra centros de transporte, logística y distribución que, según Moscú, eran utilizados para almacenar y suministrar material militar y drones.
En paralelo, Rusia informó haber derribado 107 drones ucranianos dirigidos contra la región de Tula, donde uno de ellos impactó un centro logístico de la empresa Wildberries, provocando un incendio. Las autoridades rusas también reportaron tres personas heridas en la región fronteriza de Bélgorod.
Los nuevos ataques reflejan la intensificación de las operaciones militares de ambos bandos en una guerra que, más de cuatro años después de la invasión rusa a Ucrania, continúa causando un elevado número de víctimas civiles y daños a infraestructura estratégica.











