Seis integrantes de una misma familia fueron asesinados a tiros la noche del martes en el municipio de Olanchito, en el norte de Honduras, en un hecho que las autoridades investigan por su presunta relación con el crimen organizado.
Según la Policía hondureña, un grupo de hombres armados irrumpió en una vivienda y abrió fuego contra sus ocupantes. Cinco hombres y una mujer resultaron gravemente heridos durante el ataque. Dos fallecieron en el lugar y los otros cuatro murieron posteriormente mientras recibían atención médica.
El jefe policial de la zona, Lorenzo Lara, indicó que las primeras investigaciones apuntan a posibles vínculos de algunas de las víctimas con actividades relacionadas con el narcotráfico.
Por su parte, el portavoz de la Policía Nacional, Wilber Mayes, explicó que tres de los fallecidos eran investigados por presunta venta de drogas y que la vivienda donde ocurrió el ataque había sido denunciada anteriormente como un supuesto centro para el desmantelamiento de motocicletas robadas.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para identificar a los responsables y esclarecer las circunstancias del crimen.
El hecho ocurre en un contexto de alta violencia en Honduras, donde operan organizaciones dedicadas al narcotráfico, el tráfico de personas y otros delitos. De acuerdo con datos de las Naciones Unidas, el país registra una tasa de 24 homicidios por cada 100,000 habitantes, una de las más elevadas de la región.
La masacre se suma a otros episodios recientes de violencia, como el asesinato de 19 personas ocurrido en mayo pasado en el municipio de Trujillo, también en el norte del país, en una zona afectada por disputas entre grupos criminales por el control de tierras y rutas del narcotráfico.















