El expresidente estadounidense, Barack Obama, liberó en el 2014 al líder talibán, Khairullah Khairkhwa, quien supuestamente ayudó a orquestar la toma de posesión de Afganistán por parte del grupo.
En ese entonces, Khairkhwa, se desempeñaba como ministro del Interior de los talibanes en Afganistán, fue arrestado después de los ataques terroristas del 11 de septiembre y estuvo detenido en la Bahía de Guantánamo de 2002 a 2014, debido a que los funcionarios del Pentágono acusaron a Khairkhwa de ser un colaborador cercano de Usama bin Laden y lo consideró demasiado peligroso para ser liberado.
En 2014 Barack Obama liberó a cinco líderes talibanes, mejor conocidos como los «Cinco Talibanes», a cambio de que los talibanes liberaran a Bergdahl, que fue capturado después de que éste abandonara su puesto en Afganistán.
El New York Post informó que los cinco talibanes fueron trasladados en avión a Qatar y son los únicos «prisioneros para siempre» de la bahía de Guantánamo que han sido liberados sin la aprobación de la junta de libertad condicional.
En ese tiempo, el fallecido senador de Arizona, John McCain, criticó la medida y dijo que los cinco «son los más duros entre los más duros. Estas son las personas de mayor riesgo».
Obama dijo que Estados Unidos estaba comprometido a poner fin a la guerra en Afganistán y cerrar Gitmo, al mismo tiempo que elogió la liberación de Bergdahl.
A pesar de las declaraciones del expresidente, Bergdahl, más tarde se declaró culpable de deserción y mala conducta ante el enemigo en 2017.
Los comentarios en la página de Instagram de Obama, se detuvieron temporalmente el lunes por la mañana después de que se inundó con llamadas para que hiciera algo sobre la toma de posesión. Aún no ha emitido una declaración sobre el colapso de Afganistán.
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