Un juzgado de Bolivia ha rechazado la petición de la expresidenta Jeanine Áñez, encarcelada desde marzo, de abandonar la prisión de Miraflores para tratar sus problemas de salud.
La defensa de la exmandataria, acusada de sedición, terrorismo, conspiración y genocidio, entre otros delitos, por su rol en el marco de la crisis postelectoral de 2019, había pedido que se le permitiera pasar a detención domiciliara basándose en un informe médico que recomendaba internar a Áñez por motivos de salud.
El juez, sin embargo, ha considerado que la exdirigente cuenta con atención sanitaria las 24 horas del día, y que, según una valoración médico-forense difundida el pasado lunes, Áñez se encuentra ahora «clínica y neurológicamente estable», mientras la hipertensión que padece está «controlada» y «en tratamiento».
La exmandataria intentó suicidarse a mediados de agosto, en pleno deterioro de su estado de salud.
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