La ministra finlandesa de Asuntos Exteriores, Tytti Tuppurainen, declaró ayer que Finlandia «no tiene miedo» de Rusia. Estas declaraciones se dan
en medio de las tensiones respecto a la eventual entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN.
«Estamos preparados para todo tipo de mala voluntad y medidas desagradables contra nosotros. Pero no hay absolutamente ningún pánico. No tenemos miedo», aseguró la jefa de la diplomacia en una entrevista para el canal británico Sky News. «Tenemos que ser muy cuidadosos para no limitar la maniobra de movimiento nacional debido a las amenazas que escuchamos del Kremlin», agregó.
Tuppurainen reconoció que Helsinki estaba al tanto durante años sobre las preocupaciones de Moscú respecto a la expansión de la Alianza Atlántica, pero insistió en que la incorporación al bloque no tiene como objetivo incrementar las tensiones con Rusia. «Sin duda aportaremos el valor añadido a toda la alianza y seremos un recurso para la misma», subrayó la canciller.
«Tenemos un ejército de reclutas muy fuerte. Acabamos de tomar la decisión de comprar 60 cazas F-35, y estamos bien equipados No hay escalada, ni amenaza», sintetizó.
Este sábado el presidente ruso Vladímir Putin mantuvo una conversación telefónica con su homólogo finlandés Sauli Niinisto, en la que subrayó que la renuncia de Finlandia a la política tradicional de neutralidad militar sería «un error», dado que «no hay amenazas de seguridad» para el país nórdico. Además, advirtió que el paso de Helsinki podría tener «un impacto negativo» en las relaciones bilaterales que, hasta ahora, «han sido de naturaleza mutuamente beneficiosa».








