Este sábado el papa Francisco toma el control de la Orden de Malta, tras varios años de disputas, al anular sus órganos de dirección y nombrar un Consejo Soberano provisional.
En un decreto publicado por el Vaticano, el papa anunció que promulgó la «nueva Carta Constitucional» de la Orden y que «entraría en vigor inmediatamente».
Francisco decidió «revocar todos los altos cargos, disolver el actual Consejo Soberano y constituir un Consejo Soberano provisional», cuyos 13 miembros nombró personalmente.
El Consejo Soberano provisional deberá organizar un Capítulo (Asamblea) General extraordinario para enero con el fin de ejecutar las decisiones del papa, señala el decreto.
La Orden de Malta, fundada en Jerusalén y reconocida por el papa en 1113, es a la vez un insólito Estado sin territorio con sede en Roma, una orden religiosa y una poderosa organización caritativa.
La crisis en el seno de la Orden y en sus relaciones con el Vaticano comienza con una disputa en la cumbre de la Orden en 2016 cuando el Gran Maestre de la Orden de Malta, que es su jefe, pide al Gran Canciller que dimita.
Algunos caballeros de la Orden se oponen y piden al papa que intervenga. Francisco envía una comisión de investigación y obtiene la dimisión del Gran Maestre, cuyas decisiones son anuladas, según el sitio de información religiosa Korazym.
El papa nombra también un «delegado pontificio», su representante personal ante la Orden, y comienza un trabajo sobre una amplia reforma de la Carta Constitucional de la Orden.








