Familiares y amigos despidieron este miércoles en un multitudinario funeral a Olivia, una niña de seis años que fue asesinada por su madre el pasado domingo dándole barbitúricos.
Este delito ha conmocionado al país desde que los agentes de la Policía Nacional encontraron el cadáver de la pequeña tendido en una cama, junto a su madre, en su domicilio de la ciudad asturiana de Gijón.
Los policías habían recibido una llamada alrededor de las 11 de la noche de un familiar de la pequeña, que alertaba de que se podía estar produciendo una situación peligrosa después de que ambas hubieran desaparecido y no se pudiera contactar con ellas.
La mujer, de 48 años, señaló que había suministrado las pastillas a la menor y que ella también las había ingerido, por lo que fue trasladada al hospital Jove de Gijón para ser observada hasta que el lunes fue dada de alta y trasladada a la comisaría. Este miércoles ha pasado a disposición judicial.









