República Dominicana.- El ex candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, reapareció con un gesto político que busca enviar señales de unidad interna: elogió públicamente a Gonzalo Castillo, a quien definió como “un activo del PLD y de la nación”.
La declaración no es casual. Martínez y Castillo encarnan las dos apuestas más recientes del partido morado en las elecciones presidenciales —2020 y 2024—, ambas con derrotas contundentes que evidenciaron la pérdida de fuerza de la organización que gobernó el país durante 16 años consecutivos.
En su mensaje, Martínez defendió la “trayectoria” de Castillo y advirtió que el peledeísmo debe apoyarse en el debate de ideas y en una “política seria”, en lugar de las pugnas internas que, según reconocen distintas voces, han fragmentado al partido tras su salida del poder.
El gesto se produce en medio de rumores sobre una eventual candidatura de Castillo para 2028, lo que reaviva tensiones en el PLD. A la par, figuras como Francisco Javier García han señalado la existencia de “aspirantes ocultos” que no se atreven a mostrar sus intenciones, pero que buscan posicionarse de cara al próximo ciclo electoral.
La coincidencia de elogios y advertencias refleja que, pese a los intentos de recomponer la imagen del partido, el PLD sigue atrapado entre la nostalgia de su pasado dominante y la incertidumbre de su futuro político.













El PLD necesita renovarse, no seguir con las mismas caras.
Abel está tratando de mantener el partido vivo, pero la gente no confía.
Castillo otra vez candidato en 2028… el pueblo no olvida.
Eso suena más a estrategia política que a unidad real.
El PLD anda como barco sin timón, mucho halago pero poca acción.
El PLD quiere aparentar que hay amor
Ahora to’ son panas después del lío
Abel tratando de pegar la cosa de nuevo
Se nota que el partido aún no supera sus derrotas y anda buscando reacomodo.
Si siguen en pugnas internas, difícilmente el PLD pueda volver a levantarse.
Elogiar a Gonzalo ahora parece un intento de armar alianzas para el 2028.
El problema del PLD no es de figuras, es de credibilidad perdida ante el pueblo.
Eso suena más a cálculo político que a unidad verdadera dentro del PLD.