República Dominicana.– El presidente Luis Abinader volvió a sacar la calculadora, pero no para hablar del costo de la vida, sino para recordarle al país que el endeudamiento no empezó con él, sino con Danilo Medina. Según el mandatario, el 80% de la deuda que su gobierno ha tomado es para “pagar y refinanciar la de ellos”. O sea, el problema no es deber, es a quién echarle la culpa.
Durante su acostumbrada LA Semanal, Abinader aseguró con orgullo que su administración ha reducido la deuda pública del 49.7% al 46.9% del PIB, y que, en términos porcentuales, “somos el único Gobierno que ha logrado eso”. Una afirmación que, traducida al lenguaje cotidiano, suena más o menos así: seguimos debiendo, pero un chin menos en proporción.
Del otro lado del ring, el PLD sacó sus propios números, recordando que el actual Gobierno recibió una deuda de 44,621 millones de dólares y que hoy asciende a más de 76,000 millones. En otras palabras, mientras unos hablan de porcentajes, otros miran la cifra en dólares… y la diferencia pesa más que un PowerPoint de Hacienda.
Abinader insiste en que “ahí están los números y que se atrevan a discutirlo”, como si el país no estuviera ya harto de verlos discutir lo mismo: quién se endeudó más, quién robó menos y quién dejó el lío más grande. Lo que casi nunca se debate es cómo esa deuda impacta la vida real —la del ciudadano que sigue pagando la luz más cara del Caribe, la comida más costosa de Centroamérica y los impuestos más puntuales del continente—.
Porque mientras en Palacio se celebran los porcentajes “históricos” y se tiran indirectas económicas con aires de cátedra, en los barrios la economía se mide de otra forma: por la funda que no rinde, la factura que no baja y el sueldo que no alcanza.
Al final, la deuda parece ser el espejo perfecto de la política: todos dicen pagar lo que otros dejaron, pero ninguno explica cómo, ni cuándo, ni con qué. Y aunque el presidente asegure que somos “el único gobierno que ha reducido la deuda en términos relativos”, lo relativo, justamente, es lo que más abunda en este país.














Mucho número y porcentaje pero la verdad es que el país vive endeudado y la gente cada día más ahogada con los precios
Hablan de deuda como si fuera competencia a ver quién debe más pero lo cierto es que el pueblo es el que paga siempre
Cada gobierno dice que el otro dejó el lío pero ninguno resuelve nada y nosotros seguimos pagando los platos rotos
Eso de que bajó la deuda en porcentaje suena bonito pero en los bolsillos del pueblo no se siente ni un chele de alivio
En resumen: la deuda es de todos… pero el sacrificio, solo del pueblo
Es fácil hablar de macroeconomía desde un escritorio con aire.
El pueblo no quiere porcentajes, quiere poder comprar una libra de pollo sin miedo
Entre ellos se tiran los números, pero nadie paga el recibo de la luz.
Somos el único gobierno que redujo la deuda”… sí, pero el hambre sigue en aumento
Danilo dejó el lío, pero Abinader lo alimentó con tres comidas y cena.
Si eso es reducir, imagínate cuando toque “subir”.
En teoría la deuda bajó, pero en la práctica el pueblo sigue endeudao hasta los dientes.
Abinader habla de reducir la deuda… pero uno va al colmado y los precios suben diario.
Ese cuento de “yo no fui, fue Danilo” ya tiene más capítulos que una novela turca.