Las aerolíneas venezolanas están reforzando sus operaciones internacionales con nuevas rutas y un aumento en la frecuencia de vuelos hacia países vecinos, después de que varias compañías extranjeras suspendieran temporalmente sus viajes por la advertencia de Estados Unidos sobre riesgos al sobrevolar territorio venezolano.
Entre los destinos priorizados figuran Bogotá y varias ciudades fronterizas, en un intento por compensar el vacío dejado por la salida de al menos una docena de aerolíneas internacionales.
Vicky Herrera, presidenta de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit), explicó a EFE que las aerolíneas nacionales “están paliando la situación” generada por las cancelaciones en cadena. Laser, por ejemplo, ampliará su ruta Caracas-Bogotá de cuatro a siete vuelos semanales desde el 11 de diciembre y programó vuelos especiales hacia Curazao durante diciembre y enero.
Turpial también incrementará su conexión Valencia-Bogotá y abrió una nueva ruta hacia Medellín, mientras que Rutaca inauguró recientemente su ruta Caracas-Bogotá-Caracas tres veces por semana. Actualmente, Venezuela cuenta con nueve aerolíneas locales, siete de las cuales operan rutas internacionales, aunque algunas —como Estelar y la propia Laser— han pausado sus vuelos a Madrid por recomendaciones de seguridad de autoridades españolas.
La demanda también ha impulsado un aumento en los vuelos hacia el estado Táchira, principal región fronteriza con Colombia, que pasó de 35 a 39 vuelos semanales. Desde allí, miles de pasajeros cruzan por el Puente Internacional Simón Bolívar para conectar con aeropuertos colombianos ante la limitada oferta en Venezuela.
Herrera indicó que las agencias de viajes han implementado protocolos de contingencia, ofreciendo conexiones terrestres hacia ciudades fronterizas tanto en Colombia como en Venezuela para facilitar los traslados.
La crisis de conectividad se agudizó luego de que la Administración Federal de Aviación de EE.UU. alertara sobre “riesgos potenciales” en el espacio aéreo venezolano en medio del despliegue militar estadounidense en el Caribe, señalado por Washington como parte de operaciones contra el narcotráfico y por Caracas como un intento de desestabilización.















Las aerolíneas de ellos están cogiendo el espacio que dejaron las grandes.
Venezuela buscando resolver su vaina interna metiéndole más vuelos
Cuando unas se van, otras aprovechan el tumbe… negocio es negocio.