República Dominicana. – La crisis eléctrica sigue siendo un dolor de cabeza nacional y la culpa apunta directo al Gobierno, que entre excusas y promesas no ha logrado resolver un problema que ya desangra la economía y desespera al pueblo.
Diputados del PRD y la Fuerza del Pueblo sometieron este martes una resolución para interpelar a Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), por el deterioro del servicio. Denuncian que, pese a préstamos multimillonarios y subsidios que este año superarán los 1,600 millones de dólares, los apagones se mantienen como si nada hubiera cambiado.
“Queremos que Marranzini explique por qué los usuarios pagan más caro que nunca y aun así la luz se va todos los días”, advirtió el diputado Ramón Raposo, mientras su colega Rafael Castillo acusó al Gobierno de engañar al pueblo con un sistema caro, deficiente y sin transparencia.
Los legisladores advierten que la crisis no solo afecta la economía, sino que también fomenta la delincuencia: en los barrios oscuros proliferan los robos, los asaltos y la inseguridad, generando un clima que amenaza con desbordarse en inestabilidad social.
El malestar también ha llegado al mundo del arte. El cantante urbano Vakeró denunció en redes sociales que los apagones se han convertido en una tortura diaria y cuestionó el sistema de cobros: “Yo necesito saber qué estoy pagando, si el apagón o la luz. Si se la llevan, no nos cobren, y si nos dan un chin, que cobren menos”.
Entre protestas en las calles, reclamos de legisladores y quejas de figuras públicas, el pueblo sigue en tinieblas y el Gobierno se queda corto en respuestas. Ahora, todos los ojos están puestos en Marranzini, que tendrá que dar la cara y explicar por qué, después de tanto dinero y tantos anuncios, la oscuridad sigue mandando en República Dominicana.















Celso Marranzini tiene que dar explicaciones claras, porque aquí hay mucho dinero metido y cero resultados.
Mientras ellos se dan la buena vida, el pueblo se abanica a mano. Esta vaina no tiene madre.
Siempre es lo mismo: promesas, anuncios y fotos, pero la luz se va todos los días. ¡Qué relajo!
Uno pagando luz carísima pa’ estar en el maldito calor. ¡Qué abuso!
Tanto cuarto que se ha cogido prestado y los apagones siguen. Aquí lo que hay es robo y mala gestión.
Los apagones son el nuevo impuesto que nadie pidió.
Si la luz se va, la paciencia del pueblo también.
La música de Vakeró sonó más fuerte que las excusas del Gobierno.
El pueblo quema gomas, el Palacio quema discursos.”
“Ni con 1,600 millones de dólares logran prender un bombillo fijo
Que Marranzini diga la verdad: ¿pagamos luz o apagones?
La oscuridad fomenta la delincuencia, ¿y el Gobierno? Bien, gracias.
Facturas por las nubes, bombillos apagados en los barrios
Tanto préstamo pa’ qué… si la luz se va igualito
“El pueblo en apagón y Marranzini en aire acondicionado