Luego de igualar 3-3 en los 120 minutos, la Albiceleste de Lionel Messi consiguió la gloria máxima tras el triunfo por penales ante Francia en el Lusail Stadium.
El haberse impuesto en la mejor final de la historia no hizo más que inyectarle épica a una conquista trabajada, sufrida, pero cargada de mística… Y muy buen fútbol.
ADVERTISEMENT
Se trata de la tercera estrella para la Selección y la primera en el torneo para Messi que, a los 35 años, logró su gran sueño, como Maradona en 1986.









